La inversión ascenderá a 12,5 millones de euros en un proyecto desarrollado junto a la tecnológica china Miracle Automation, con una capacidad prevista de hasta 40.000 toneladas anuales y la creación de 100 puestos de trabajo.
En SEULA damos un nuevo paso en nuestra apuesta por la innovación, la sostenibilidad y la economía circular con el desarrollo de una planta de reciclaje de baterías de litio en Pedrola, Zaragoza.
Un proyecto estratégico que llevaremos a cabo en colaboración con la multinacional tecnológica china Miracle Automation y que aspira a convertirse en una de las instalaciones de mayor capacidad de España en este ámbito.
La iniciativa contempla una inversión de 12,5 millones de euros y permitirá tratar, una vez completadas todas sus fases, hasta 40.000 toneladas de baterías al año, además de generar alrededor de 100 puestos de trabajo.
Con más de 30 años de experiencia en la gestión y valorización de residuos, este proyecto representa un importante avance en nuestra diversificación hacia nuevas soluciones medioambientales vinculadas a la movilidad eléctrica y al aprovechamiento de materiales estratégicos.
Una instalación estratégica para el futuro del reciclaje
La nueva planta se ubicará en el polígono industrial El Pradillo de Pedrola, sobre una parcela de 12.000 metros cuadrados ya adquirida, donde está prevista la construcción de aproximadamente 8.000 metros cuadrados de instalaciones industriales.
Su desarrollo se realizará de forma progresiva. La primera fase, cuya entrada en funcionamiento está prevista para el primer trimestre de 2028, contará con una capacidad inicial de tratamiento de 5.000 toneladas anuales, que se ampliará posteriormente hasta alcanzar las 40.000 toneladas previstas.
La ubicación responde a la creciente actividad industrial relacionada con la movilidad eléctrica en Aragón, especialmente en el entorno de Figueruelas, y a la necesidad de contar con soluciones especializadas para la gestión de baterías al final de su vida útil.
Una alianza tecnológica internacional
Para desarrollar este proyecto hemos establecido una alianza estratégica con Miracle Automation, compañía china especializada en tecnología industrial y tratamiento de baterías usadas.
La colaboración contempla la constitución de una empresa conjunta en la que SEULA mantendrá una participación mayoritaria, superior al 60%, asumiendo la gestión operativa, comercial y administrativa de la instalación.
Por su parte, Miracle Automation aportará su experiencia tecnológica y parte de los equipos necesarios, además de participar en la formación especializada de nuestros técnicos.
Esta unión permitirá combinar nuestra trayectoria en el sector de los residuos con tecnología avanzada para ofrecer nuevas soluciones de reciclaje industrial.
Recuperación de materiales y economía circular
La futura instalación estará preparada para tratar baterías procedentes de vehículos eléctricos, vehículos pesados y sistemas de almacenamiento energético.
El proceso incluirá el análisis, desmontaje y evaluación de los módulos, permitiendo identificar aquellos componentes que puedan reutilizarse y destinarse a una segunda vida.
Los materiales que no puedan aprovecharse mediante reutilización serán sometidos a tratamientos mecánicos para obtener la denominada black mass o masa negra, una fracción concentrada que permite recuperar posteriormente materias primas estratégicas como el litio, el níquel y el cobalto.
Con este sistema buscamos maximizar el aprovechamiento de los recursos, reducir los residuos y contribuir a una gestión más eficiente de las baterías, en línea con los principios de la economía circular.
Un proyecto que refuerza nuestro compromiso con Aragón
La iniciativa cuenta con una ayuda de 1,25 millones de euros del programa Renocicla, financiado mediante fondos europeos Next Generation y gestionado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Asimismo, hemos solicitado al Gobierno de Aragón la declaración de inversión de interés autonómico para facilitar la tramitación administrativa del proyecto.
Según la planificación actual, las obras podrían comenzar en 2027 y la actividad industrial arrancaría durante el primer trimestre de 2028, siempre que se completen los procedimientos y autorizaciones correspondientes.
Desde SEULA afrontamos este nuevo reto como una oportunidad para seguir creciendo, generar empleo especializado y contribuir al desarrollo de una industria más sostenible.
Con esta inversión reafirmamos nuestro compromiso con Aragón, la innovación tecnológica y el futuro de la gestión de residuos, avanzando hacia un modelo en el que los materiales recuperados vuelvan a formar parte de nuevos procesos productivos.